Review from la Defuncion :


Oscillations

La falta de tiempo y el aluvión de novedades a veces hacen que nos dejemos atrás discos recomendables y que merecen la pena prestarles atención por representar algo de lo que, en los últimos tiempos, y muy a cuentagotas, se nos ha ido privando, es decir, la diversidad, dado que la originalidad es casi imposible obtenerla. Dentro de la electrónica a la que vivimos entregados desde hace años parece estar practicamente todo dicho, y ultimamente, dejando siempre a un lado la calidad de las bandas (que la hay, y muy buena en muchos casos), se está produciendo una saturación alrededor de un par de estilos. Quizá por este motivo y para los que venimos de la corriente de los noventa este primer compacto de la formación francesa Neon Cage Experiment nos va a traer aires familiares en el sentido más amplio del término.

Para empezar, este cuarteto de Estrasburgo está formado por integrantes de dos proyectos que operaron en el panorama electrónico allá por la mitad de los noventa. A muchos les sonará el nombre de Stigma, banda que, amparada por el sello del maestro Dirk Ivens editaron varios trabajos en los que fusionaban con mucho acierto las raíces belgas con una estética algo más industrial. También, casi en la fase final de la Celtic Circle Productions apareció Axonal Warfare, de carácter mucho más electrónico, recordando un poco a formaciones como Paracont o el Vergaeghen del “Contrast”, es decir, una fría electrónica bastante elaborada de una banda que no pudo sobrevivir al auge de lo que empezaba a perfilarse como el futurepop y que, como su sello, (aunque este por otras razones), desapareció tristemente.

Pues bien, “Oscillations” reúne a miembros de estas dos bandas, y nos introduce, mediante una austera estética visual, en unos ambientes sonoros de marcado acento futurista y frío a la vez, con reminiscencias de los primeros Skinny Puppy en esos ritmos mecánicos semiquebrados (“Puppy”, “Sequenced Lives”), la elegancia melódica y la depuración compositiva de unos Haujobb, también de los inicios, y muchas influencias de las dos bandas originales, a veces dejando una marcada huella industrial y un perfecto trabajo de samplers creando una atmósfera muy cinemática (“First”), y otras simplemente abandonándose a la cibernética en su justa medida, con acabados sorprendentes en todos los temas, sin estruendos, como hacedores de una locura contenida que por momentos estalla en cortes como “Untitled” o “Surrender”, incluso con sampleos de guitarras bien colocados y devaneos pseudoindustriales, entre la que destaco el corte que cierra el disco, o bien nos incitan a movernos mediante sonidos que traen ecos de los mejores Abscess o Paracont (“Our Judgement”, “We too are one”) y que representan otra cara más de las muchas oscilaciones sónicas de este disco, el cual, pese a tener casi dos años, demuestra que la buena electrónica es y será siempre atemporal, por lo que no dudo en recomendártelo, y de paso, dar la enhorabuena por tener de vuelta a estos veteranos, confiando que pronto estén de vuelta con otro fantástico disco como este. “We two are one / and nothing can break us”, eso espero.


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